Motivos para aislar

¿Por qué aislar?

La cuestión del aislamiento de edificios puede parecer evidente, por numerosas razones que todos conocemos en mayor o menor medida.

Pero el aislamiento es una problemática relativamente reciente. Después de la guerra civil y en el mundo, después de la segunda guerra mundial, las necesidades de reconstrucción elevaron el número de viviendas nuevas. El desarrollo económico desarrolló las soluciones baratas. El aislamiento de edificios no estaba contemplado porque no había necesidades económicas, además la energía estaba disponible en grandes cantidades y no había entonces consideraciones ecológicas, ya que el impacto sobre el clima era algo desconocido.

El primer shock vino con la crisis del petróleo de 1973, donde nos dimos cuenta que la energía era un recurso limitado. Con la espectacular subida de precios tomamos conciencia de que había que ahorrar energía. Y desde entonces hasta ahora, que a los costes crecientes de la energía, se ha unido el concienciamiento de la población del impacto sobre el planeta y el entorno que hace el hombre, especialmente el efecto invernadero, producido por la generación de CO2, que está produciendo el cambio climático.

Las pérdidas energéticas en una vivienda

En función de las características de los materiales, de la estructura y de la envolvente de una construcción se produce una permanente pérdida de energía, que en principio son de dos naturalezas: por transmisión de calor, y por ventilación y permeabilidad al aire.

En una casa mal aislada las perdidas de energía son máximas en invierno. Alrededor de un 25% del calor se pierde por el tejado, otro 35% por los muros, 10% por los vidrios, 10% por el suelo y el 20% restante se reparten entre la renovación del aire y los puentes térmicos.

Mediante la reducción de las pérdidas de energía, no solo ahorramos energía sino que además se mejora el confort interior. En efecto, si la temperatura que indica el termostato en una casa es alcanzada, la proximidad a una pared fría da la impresión de que la temperatura alcanzada es inferior, lo que incita a los ocupantes de la vivienda a subir la temperatura del termostato. Para evitar esta sensación de incomodidad, la diferencia de temperatura entre el aire y las paredes con ventanas no debe exceder los 8º, y en el caso de paredes sin ventanas los 5º.

Para alcanzar mayor confort es mucho más efectivo aislar las paredes que aumentar la temperatura de consigna del termost.

Con un buen aislamiento, la temperatura de las habitaciones se mantiene constante y uniforme, produciendo una sensación de confort y calidad ambiental, a la vez que los sistemas de climatización, al alcanzar la temperatura del termostato, se apagan regulando así de una forma eficiente y económica.
Muchas veces se da la situación de que hay un tabique exterior, o la cubierta, se enfría excesivamente porque el aire frio del exterior circula por los huecos. Esto provoca una diferencia de temperatura en el interior de la vivienda que resulta muy desagradable. Además, al no alcanzar el termostato la temperatura de consigna, la calefacción sigue en marcha provocando un gasto excesivo.

En Homeinsulation le podemos ofrecer una solución llave en mano a su problema. Si nos lo solicita, podemos visitar su vivienda y hacer un estudio in situ para ofrecerle la mejor solución.

Los largos días de verano, cuando el sol calienta las paredes exteriores de nuestras casas, el calor se transmite al interior, teniendo que dejar los equipos de aire acondicionado funcionando durante el dia, con la sensación de disconfort que produce el aire excesivamente frio en las personas y con el consiguiente consumo de energía.

El buen aislamiento térmico que produce la celulosa, esta vez va además acompañado de una elevada inercia térmica que permite que haya un desfase mayor todavía entre el calor del exterior y el interior. En Homeinsulation le podemos ofrecer una solución llave en mano a su problema. Si nos lo solicita, podemos visitar su vivienda y hacer un estudio in situ para ofrecerle la mejor solución.

La condensación se debe al contacto del aire interior, caliente y cargado de vapor, con una superficie fría. Las condensaciones aparecen principalmente en otoño y en invierno, se ve en cristales y paredes frías. Esto provoca un deterioro en las condiciones de habitabilidad, proliferando las colonias de hongos (como el Penecillium, Aspergillus, Alternaria y Cladosporium entre otros) que se extienden en las superficies frías. Estos hongos son muy peligrosos pudiendo producir rinitis, asma bronquial, asma por alergia, neumonitis de hipersensibilidad y conjuntivitis. La condensación se debe al contacto del aire interior, caliente y cargado de vapor, con una superficie fría.

Las condensaciones aparecen principalmente en otoño y en invierno, se ve en cristales y paredes frías. Esto provoca un deterioro en las condiciones de habitabilidad, proliferando las colonias de hongos (como el Penecillium, Aspergillus, Alternaria y Cladosporium entre otros) que se extienden en las superficies frías. Estos hongos son muy peligrosos pudiendo producir rinitis, asma bronquial, asma por alergia, neumonitis de hipersensibilidad y conjuntivitis. Las señales que nos deben alertar son las siguientes: • Humedad en las paredes • Vaho en las ventanas por la mañana • Moho en pilares y paredes

– Aislar las zonas afectadas como paredes, cubiertas, forjados y pilares, contando con nuestra colaboración. Así se evitan las superficies frías que facilitan la condensación.

– Ventilar la casa regularmente, intentando que la humedad en su vivienda no sea superior al 60%.

– Limpiar los hongos con lejía. Limpiar en ocasiones si es necesario, a veces no es posible y hay que deshacerse de papeles decorativos, telas o muebles contaminados.

– Evitar tender la ropa dentro de la vivienda o evitar utilizar una secadora dentro de la vivienda.

– La zona donde se produce la condensación, que esta con tono oscuro, coincide con la zona más fría según indica la cámara termográfica.

Los costes de la energía se han disparado en los últimos años, ya sea en electricidad o en gas. Y no parece que la energía se vaya a abaratar, más bien, va a continuar su escalada. Si no aislamos bien nuestra vivienda nos exponemos a que se nos multipliquen los gastos en luz y gas.
El aislamiento de celulosa es un excelente aislamiento acústico. En muchas situaciones, debido a la densidad creciente de las viviendas, oímos a nuestros vecinos: las conversaciones, la música, la televisión, ruido de tacones, arrastrar las sillas y muebles, y un largo etcétera. Mediante la aplicación de celulosa en los huecos de aire de nuestros tabiques interiores conseguimos cortar la propagación del sonido.

En Homeinsulation le podemos ofrecer una solución llave en mano a su problema. Si nos lo solicita, podemos visitar su vivienda y hacer un estudio in situ para ofrecerle la mejor solución.

Ahorro

Un buen aislamiento térmico puede representar un ahorro significativo de hasta el 50% en el gasto energético, pero además hay que valorar el IVA reducido del 10% en lugar del 21%.

Las características de la celulosa permiten reducir enormemente el consumo de energía tanto al calefactar como al refrigerar asegurándonos el cierre del 100% de los intersticios y evitando así el ahorro de energía.

En Homeinsulation le asesoramos tanto a nivel técnico para elegir el sistema de aislamiento más adecuado, como a nivel económico para que pueda beneficiarse de las ventajas fiscales.

  • Ahorro energético: El aislamiento con de celulosa permite un ahorro de hasta el 50% en la factura de la luz o del gas, tanto en verano como en invierno. La mejor inversión es dejar de gastar innecesariamente.
  • IVA reducido 10%: En los trabajos de aislamiento térmico por insuflado los clientes particulares disfrutan de un IVA reducido del 10% en lugar del 21%. Esto permite un ahorro importante.