Sistemas

Técnicas de aplicación

El método de insuflado de celulosa nos proporciona un nivel más alto de protección contra el aire exterior, la transmisión de sonido, debido a que se rellena el hueco de manera uniforme y sin fisuras que evita cualquier error que pueda ocurrir cuando aplicas otra forma de aislamiento.

Existen 3 técnicas básicas para aplicar la celulosa:

El insuflado en cámaras cerradas

Esta forma de aplicación consiste en inyectar neumáticamente bajo presión y en seco las fibras en la cámara de aire de una pared vertical.

Con esta técnica se consigue una densidad de aplicación entre 45 y 60kg/m3.

Ventaja: rellenado integral y sin huecos ni fisuras de cámaras de aire cerradas, como la que hay en una fachada entre el ladrillo caravista y el tabique.

El insuflado en superficies abiertas

Esta forma de aplicación consiste en expandir neumáticamente y en seco las fibras de celulosa sobre una superficie abierta. Esto suele hacerse en bajocubiertas.

Con esta técnica se consigue una densidad de aplicación entre 28 y 35kg/m3.

Ventaja: rellenado integral y homogéneo de la superficie, eliminando puentes térmicos.

La proyección húmeda

La proyección húmeda consiste en aplicar con presión de aire y una pequeña cantidad de agua las fibras de celulosa. Esto suele hacerse en paredes verticales y techos.

Con esta técnica se consigue una densidad de aplicación entre 45 y 60kg/m3

Ventaja: rellenado integral y sin huecos ni fisuras de cámaras de aire cerradas, como la que hay en una fachada entre el ladrillo caravista y el tabique.

Tanto en el sistema de insuflado como en el de proyectado, hace posible un aislamiento sin juntas ni recortes, lo que supone para usted un ahorro en tiempo y coste. Las posibilidades de utilización del aislamiento de celulosa son múltiples y variadas: nuevas construcciones, rehabilitaciones o saneamientos, construcciones de bajo consumo energético o casas pasivas, cubiertas inclinadas, cubiertas de tabiquillos, techos, techos intermedios, suelos, aislamientos de paredes interiores, aislamientos de fachadas, etc.

Este sistema es idóneo para edificaciones antiguas que no dispongan de aislamiento y sí de cámaras de aire, ya que se evitan obras molestas y la pérdida de metros en el interior de la vivienda. Con una aplicación rápida y sencilla, conseguiremos un clima agradable en el interior de la vivienda y una reducción en los costes de energía. La celulosa es insuflada por aire a través de un tubo especial en cámaras ya existentes o de nueva construcción o en cavidades como techos, tejados… Se abren aperturas por donde introducir el material en seco. El material queda repartido por todo el espacio formando un bloque de masa homogénea libre de juntas y evitando el puente térmico. Una vez colocado, esta garantizado que el material no se apelmaza con el paso de los años.

Mediante el sistema de proyectado, el material queda adherido sobre cualquier superficie tanto en paredes verticales como en techos o cubiertas inclinadas. El material forma una capa de aislamiento compacta y libre de juntas. No contiene ningún tipo de sustancia toxica ni para el medio ambiente ni para las personas, de manera que el ritmo de la obra no se detiene. Una vez proyectada no se desprende ni mengua con el paso del tiempo, y ya podemos continuar con la obra, en esta caso levantando el tabique interior.

Se utiliza principalmente para el aislamiento en desvanes o cubiertas de tipo tabiquillos. El aislante es extendido por toda la cubierta de forma mecánica, creando un aislamiento continuo sin recortes.

El proceso de ejecución en obra: El profesional de la aplicación llega con su camión a la obra con todo lo necesario: máquinas y material. Las máquinas son instaladas en el camión o en la planta baja dependiendo de la máquina. Una vez vertidos los sacos de celulosa en la tolva, el material es transportado por las mangueras, realizando la mezcla al final de la misma si el sistema de aplicación lo requiere. Un producto para suelo, pared y techo: facilitando el trabajo al constructor que, de este modo, ahorra en coste.

El especialista encargado de la aplicación controla la máquina de proyección por control remoto, siendo realizado el trabajo en planta. Las fibras de celulosa se adhieren entre sí y a la construcción formando un manto de aislamientos sin juntas. Una hora después, el edificio está aislado.